viernes 2 de mayo de 2008

Tomás Guasch. Con la verdad por delante.

Tomás Guasch es un hombre de estirpe diferente. Catalán de pura cepa, periquito y madridista sabe lo que es vivir en territorio comanche. Podríamos decir que casi es un reportero de guerra en estos días donde el fútbol de antaño carcaterizado por la deportividad y el buen hacer ha quedado relegado en muchas ocasiones a un simple juego de fanáticos y peseteros. Guasch es un caso paradigmático de personas que ante un medio hostil jamás se arrugan y salen hacia delante con la fuerza que da la fe de unas convicciones forjadas a base de triunfos históricos.La historia del Real Madrid.Esto ha grabado en él un noble sentimiento de solidaridad hacia clubes como el R.C.D. Español relegados a un segundo plano por sectarismos incomprensibles. Puede afirmarse sin ningún género de dudas que Guasch es el principal defensor de este bendito club en Cataluña. Recientemente ha publicado una biografía de uno de los mejores jugadores de la historia de la entidad blanquiazul.

Nunca ha escondido sus preferencias blancas y blanquiazules en los programas de TV en los que aparece asiduamente dándole a estos siempre un valor añadido. Sin él, el diario AS sería otra cosa. Sería un diario deportivo más; sin carácter, sin crítica, sin mordiente. Sería una especie de BOE de los deportes.

Me gusta Guasch porque es un coloso, un visionario, un defensor a ultranza del madridismo clásico y sin medias tintas. Un madridismo afirmativo y alejado de la mojigatería de los merengues tibios. Un maestro de la ironía que llega a ser lesiva contra el eterno rival. Y eso pica. Que coman ajos. Salvo Don Tomás Roncero (Genio y figura) y el sr. Guasch, pocos han tenido el valor de denunciar los favores arbitrales que estructurados en el villarato han posibilitado que el Barcelona haya ganado dos ligas seguidas en las temporadas 2004/2005 y 2005/2006. Los puntos otorgados por decreto por los men in black fueron decisivos para los triunfos culés. Eso es periodismo. Lo demás es o bien bazofia sensacionalista o bien periodismo rosa Darekiano, que no kafkiano. Guasch ha destapado el Villarato y haciendo honor a la noble profesión periodística de compromiso con la verdad lo ha puesto encima de la mesa. El silencio de los medios barcelonistas es el mejor ejemplo de que Guasch tiene razón. Y no le van a callar. Básicamente porque su compromiso con el periodismo de investigación y de denuncia es absolutamente rotundo. ¡¡¡¡Basta de ya de decir que el Madrid ha sido siempre el equipo del gobierno!!!!. Decir eso es falsificar la historia del fútbol. ¿También jugaba Franco en Europa cuando el Real Madrid era pentacampeón logrando títulos consecutivamente y llevando el pabellón rojigualdo a lo más alto para escarnio de las fuerzas que atacaban con saña a nuestro país en esos duros tiempos?

Añadamos que este maestro del periodismo, permitidme utilizar un símil literario, es un Ramón Gómez de la Serna contemporáneo. Las noticias se pueden redactar como un telegrama o bien con gracia e ironía. Guasch opta por lo segundo. Leer debe divertir y esbozar sonrisas. Y además lo bueno si breve dos veces bueno. El ingenio es fundamental en esta difícil empresa. Y de eso Guasch rebosa por los cuatro costados.
Las greguerías en el AS de este precursor son incontables, casi todas ellas dignas de figurar en cualquier manual universitario de periodismo por su claridad, objetividad y brevedad que resumen una filosfía de un periodismo que está al alcance de muy pocos.

Don Tomás. Tome la palabra y "que n´aprenguin":

Una de plena actualidad: "Laporta cambia de sponsor. Será San Miguel, 0, 0, 0. Cero Liga, cero Copa, cero Champions". ¿Se podría haber dicho de otra manera? Lo dudo.

En refrencia a la "temible" delantera culé que iba a pasearse por la LFP y la Champions League: ¡Por fin los Cuatro!
Sí señor: por fin vimos juntos a los Cuatro Fantásticos del Barça en todo su esplendor: el árbitro principal, el auxiliar y los dos asistentes. ¡Jo, qué espectáculo dieron, invencibles son!


Años y años tragando con que el Barça, en la cosa interna, más que un club es un puticlub.

Ahora resulta que Edgar Davids es el fenómeno que necesitaba el Barça para tener equilibrio, jugar como el Dream Team, ganar la Liga, la Copa y la UEFA y hacerle sombra al Madrid galáctico. ¡Tiembla, Súper Floren!

Maestro: vaya metiendo el cava catalán en la nevera, aquí no hay boicots que valgan, que este fin de semana la liamos. Otros tendrán que conformarse sin beber alchohol. Son los del 0,0,0.